
Los Yankees suman su título 27 apoyados en el brazo de Andy Pettitte y el bate de Hideki matsui
Yankees 7 – 3 Phillies
El trofeo vuelve al Bronx
Nueve años después y tras gastarse 1.600 millones de dólares en salarios, los Yankees de Nueva York conquistaron su campeonato #27 de la Serie Mundial
Hideki Matsui remolcó seis carreras para igualar un récord en un juego de Serie Mundial, mientras que Andy Pettitte volvió a ser el amuleto en un duelo decisivo y los Yankees se proclamaron campeones al vencer el miércoles 7-3 a los Phillis de Filadelfia.
A Matsui, quien fue seleccionado como el MVP de la serie, sólo le faltó el triple para el ciclo en una noche de luna llena de ensueño para el japonés. Simplemente bateó a placer ante Pedro Martínez, remolcando las cuatro primeras carreras con un HR y las otras con un sencillo.
El último out tuvo a un viejo actor en el montículo: Mariano “Apaga y Vámonos” Rivera. Integrante de los equipos que se alzaron campeones en 1996 y 1998-2000, el panameño Rivera entró para sacar los cinco outs finales, el último a Shane Victorino con un rodado débil por la intermedia. Los Yankees dieron rienda suelta a la celebración en su nuevo Yankee Stadium, construido a un costo de 1.500 millones de dólares frente al viejo recinto situado en la calle 161 del barrio del Bronx.
Héroe: Matsui remolcó seis carreras para, esencialmente, derrotar a los Filis. Puede que no sea el mejor juego de la Serie Mundial por un yankee , pero podría terminar siendo el mejor juego de la historia por un yankee en su último partido como un yankee.
Malo: Charlie Manuel nunca lo hizo descubrir su bullpen. No durante la temporada regular, y no durante la postemporada. Cuando Pedro Martínez dejó el partido del 6 después de la cuarta entrada, los Filis estaban abajo pero no vencidos. Tres carreras más rápidas, y sus posibilidades de ganar había caído por debajo del 5 por ciento. (También, un buen número de los bateadores de Manuel hizo no bateo en esta serie, incluyendo a Ryan Howard, Jimmy Rollins, y Pedro Feliz.
Punto Clave del Juego: Casi cada vez que Matsui bateó. ¿Demasiado obvio? Pues bien, en la parte alta de la séptima, con dos a bordo de los Filis, Dámaso Marte corrió desde el bullpen y ponchó a Chase Utley, con tres lanzamientos (con Mariano Rivera al acecho en el bullpen) El tercer strike de Utley desaparecía casi toda la vida de cualquier retorno potencial.
Buena Decisión: Obviamente, la decisión de Joe Girardi para utilizar sólo tres titulares en la Serie Mundial porque los Yanquis ganaron la Serie Mundial. Nadie trabajó brillantemente con poco descanso: (C.C. Sabathia salió en el séptimo episodio, Andy Pettitte en el sexto y A.J. Burnett se criticó) pero con esa alineación, los Yankees no tienen que lanzar brillantemente para ganar . Sólo tienen que mantener a su club en el juego, y Sabathia y Pettitte lo hicieron.
Mala Decisión: Durante la temporada regular, J.A. Happ se fue 12-4 con 2.93 de efectividad. De alguna manera, Manuel pudo obtener Happ sólo dos entradas y un tercio de trabajo, todo como relevo durante la Serie Mundial.
La Estadística que Mata: Los Yankees están 204-1 cuando a Rivera se le ha pedido a proteger una ventaja de cuatro carreras.
La coronación se produjo tras una espera de nueve años desde que en el 2000 consiguieron tres
títulos en fila al vencer en cinco juegos a sus vecinos Mets. Pero desde el 2001 se habían quedado con las manos vacías. Por obra de la casualidad, el título 27 coincidió con el mismo día del amargo recuerdo del hit remolcador de Luis González contra Rivera y que le dio a Arizona la corona del clásico de 2001 al superar en un séptimo juego a los Yankees. Todo esto debe alegrar a George Steinbrenner, el propietario de 79 años que nunca ha titubeado en contratar a los jugadores más caros en el mercado. Este título es más especial para Steinbrenner, cuya salud se ha deteriorado.
Filadelfia se quedó con las ganas de convertirse en el primer club en revalidar el cetro desde los Yankees de 2000, así como emular a los Rojos de Cincinnati, que entre 1975-76 fueron el último equipo de la Liga Nacional en repetir. Abajo 3-2 en la serie, los Filis cifraron sus esperanzas en el brazo de Martínez, un viejo némesis de los Yankees. Pero el dominicano apenas duró cuatro episodios con 77 lanzamientos, permitiendo cuatro anotaciones y tres hits.











